Un tema recurrente en los foros sobre periodismo es el impacto de la tecnología y su posible repercusión en el futuro de los medios de comunicación. Existe consenso en que los cambios están más relacionados con la manera misma en que los usuarios buscan, consumen y procesan la información. En este proceso, indudablemente, un factor importante ha sido el desarrollo de Internet y, en particular, el impacto de las redes sociales y el crecimiento de los medios digitales.

No cabe duda de que el paradigma de la comunicación ha cambiado. Se ha observado una evolución que ha ido desde un modelo donde los usuarios eran receptores pasivos de los mensajes comunicacionales hasta un modelo donde las audiencias buscan activamente las noticias o la información que consideran importante y afines a sus intereses particulares. Esto significa que las decisiones sobre los contenidos ya no son el dominio exclusivo de periodistas y comunicadores. Tradicionalmente en la producción de un periódico impreso, el contenido se definía en una reunión de pauta donde reporteros y jefes de secciones discutían la agenda informativa; ellos seleccionaban los temas y asignaban recursos para la cobertura noticiosa de la edición del día siguiente. Hoy, las ediciones digitales requieren una cobertura continua y en tiempo real. Los contenidos se actualizan varias veces al día y el objetivo principal es mantener la atención de los usuarios, quienes tienen opciones múltiples para actualizarse sobre cualquier noticia.  Además, hoy el contenido de los medios también refleja lo que se está discutiendo en las redes sociales; en Internet las noticias se viralizan cuando los usuarios retransmiten información que consideran importante, y los medios deben atender debidamente al interés creciente de cualquier tema.

También ha cambiado el entorno en el cual los consumidores reciben las noticias o mensajes comerciales. La noción de que un periódico o un noticiero de televisión solo se lee o se ve en la casa ha cambiado radicalmente con el uso masivo de dispositivos móviles. Y aquí, paradójicamente, el concepto de movilidad no se refiere solamente a la de los teléfonos celulares o tabletas, sino que la ubicuidad de los usuarios se traduce en una demanda constante de información que será consumida fuera del entorno del hogar. Alertas informativas  proporcionan detalles de las noticias de último minuto que se pueden estar desarrollando en cualquier lugar del mundo. Mensajes de texto son utilizados para entregar anuncios publicitarios contextuales que advierten sobre productos y servicios de relevancia para los usuarios.

Los tiempos destinados a consumir y a procesar información también han cambiado. El tiempo que dedicamos a leer un periódico impreso ha disminuido significativamente en los últimos cinco años. Un estudio de Zenith Optimedia señala que en 2010 el promedio de lectura de un periódico era de 21,9 minutos diarios; en 2014 era ya sólo de 16,3, y se prevé que en 2017 sea de 14,1 minutos cada día. En el diario digital, el tiempo de exposición es aún menor. Un informe de comScore indica que la exposición promedio a la versión digital de un periódico es menos de dos minutos diarios. Claramente, hay que entender que un lector típico lee varios diarios digitales en el mismo día. Asimismo, el mismo estudio señala que los internautas dedican un promedio de 33 minutos diarios a conectarse en las redes sociales.

Las experiencias actuales indican que las audiencias valoran la inmediatez de la comunicación. Tanto en la rapidez con la que reciben la información como que ésta sea concreta y directa con el hecho noticioso. Si un texto escrito no capta interés inmediato, la oportunidad se perderá al cabo de 10 segundos.

Llama la atención que una de las redes sociales que más está triunfando sea Twitter, que sólo permite mensajes con 140 caracteres, lo que exige hacer un esfuerzo de concreción en el mensaje que se quiere difundir. Además, esta misma red social ha comenzado a apostar por el vídeo, pero con piezas que tengan una duración máxima de 6 segundos.

Todas estas son lecciones que el periodismo digital debe tener presentes a la hora de crear y difundir sus mensajes informativos.