La CIDH, Comisión Interamericana de Derechos Humanos, y otras instituciones defensoras de los derechos humanos han convocado en Washington a un curso, el noveno de una serie, esta vez sobre el  tema de la libertad de expresión. El fin es ofrecer un entrenamiento para  brindar herramientas a organizaciones no gubernamentales de derechos humanos y ayudarles a definir estrategias en el uso de los sistemas de protección, tanto Interamericano como de Naciones Unidas. En simples términos el curso abre espacio a ONGs e instituciones de la sociedad civil en el trabajo dentro del sistema interamericano.

La convocatoria tiene el auspicio de importantes organizaciones defensoras de los derechos humanos como son la American University Washington College of Law (AU-WCL); el Centro por los Derechos Humanos y la Justicia Bernard y Audre Rapoport de la Universidad de Texas; Robert F. Kennedy Human Rights y el Instituto Interamericano de Derechos Humanos (IIDH).

A partir de 1990, la Comisión Interamericana creó relatorías temáticas con el fin de ofrecer apoyo a diversos grupos, comunidades y pueblos que por diversas razones están expuestos a violaciones de derechos humanos por su vulnerabilidad y por la discriminación histórica que les ha tocado vivir y entre estas se encuentran las relatorías sobre los derechos de las mujeres; sobre los derechos de los migrantes; de los niños y sobre la libertad de expresión entre varias otras. Este año el programa estará centrado en el trabajo de la Relatoría de Libertad de Expresión pero en ocasiones previas se enfocó en la defensa de los niños y de las mujeres.

El curso está orientado a ofrecer apoyo a defensores de víctimas que buscan justicia y que sienten que sus gobiernos no han tomado sus casos con la seriedad que requieren. Aunque la CIDH no es una corte privada, su trabajo está dirigido a  ayudar a las personas cuyos derechos han sido atropellados en las diferentes áreas de la sociedad civil. Especial enfoque habrá sobre las medidas cautelares visto desde el interior del sistema y como estas son tratadas dentro de la Comisión.

La relevancia de esta iniciativa es proporcionar a las organizaciones defensoras de derechos humanos de las Américas herramientas para el uso de los sistemas de protección de los derechos humanos y dotar a sus defensores de cómo mejor utilizar el derecho a la libertad de expresión en los sistemas internacional e interamericano

Vale la pena analizar como iniciativas de este tipo pueden ser utilizadas para proteger la libertad de expresión que cada día muestra más detractores. Las situaciones que se viven en Venezuela y Ecuador, por ejemplo, podría servir para buscar justicia en el sistema interamericano. Cómo este sistema podría, si es el caso, respaldar a medios de Venezuela que reclaman que les han negado las divisas para comprar el papel que necesitan para imprimir sus ediciones; o cuán importante y atentatorias son las recientes medidas dadas a conocer en Ecuador, donde el gobierno, usufructuando de una extrema ley de prensa, decreta “censura previa” a los medios para evitar un posible pánico ciudadano ante la erupción de un volcán.  

Interesante coincidencia es observar como decisiones unilaterales apoyadas contra la prensa pueden tener dentro del sistema interamericano un buen aliado de defensa. Si esto se consigue se fortalecerá la libertad de expresión en beneficio de los derechos de la sociedad civil, que vela porque nuestras comunidades sean más justas e igualitarias. Hay que respaldar este tipo de iniciativas y alentar a los que defienden y promueven las libertades dentro de nuestra sociedad.