La publicidad digital está carcomida hasta sus cimientos, es un negocio en el que se fabrica, compra, vende y simula tráfico sin ningún pudor; un negocio en el que, al final de todo el proceso, cada vez más de los pocos usuarios reales que quedan, y que son los que deberían ver los anuncios, se protegen detrás de los sistemas de adblocking, ya que no soportan la invasiva e intrusiva publicidad display con la que continuamente se les mortifica.

Esta semana la IAB de España, ha informado que va a poner en marcha un Comité de Trabajo, en el que, según su comunicado, participarán los principales actores implicados en el mercado de la publicidad digital: los medios y las agencias; para luchar contra el efecto Adblocker, que tanto daño está haciendo al negocio digital.

Según la IAB este comité tendrá como cometido estudiar y debatir distintas propuestas para encontrar soluciones al problema de los adblockers. Entre las iniciativas que acometerá está la elaboración de un estudio con el objetivo de conocer el impacto real de los adblockers y que es lo que motiva a los usuarios a utilizar este tipo de tecnologías.

Por otra parte se han propuesto mantener encuentros con las empresas de adblocking para entender las razones por las que ofrecen este tipo de servicios y para comprender sus modelos de negocio.

Al final toda la información recopilada por este comité, será aportada al IAB Tech Lab, para que la pueda incorporar dentro de su programa L.E.A.N. (Light Encrypted Ad Choice Supported Non-Invasive Ads) que marcará las directrices para unas buenas prácticas dentro el mercado de la publicidad digital.

Pero, ¿y los usuarios?, ¿no pintan nada?. Cabría plantearse por qué no están representados en dicho comité ya que, al fin y al cabo, son los que, según parecen pensar en el negocio, han “creado” el problema.

Algunos dirán que se les va a preguntar para que den su opinión. Pero esto sólo sirve para eso, para conocer su opinión, nunca sentará las bases de un compromiso por parte de los usuarios, ya que no tendrán una participación directa en la creación de esas buenas prácticas.

También dirán que el negocio se va a autorregular, pero al negocio le falta credibilidad. Pero ahora mismo el negocio de la publicidad digital está afectado por un cáncer muy profundo que parece que los “actores principales” no quieren o, lo que es peor, no saben reconocer.

Para hacer renacer el negocio de la publicidad digital, la única solución válida es alcanzar un nuevo statu quo, entre todos los actores del ecosistema de la publicidad digital: anunciantes, agencias, medios y usuarios.

Un statu quo en el que las agencias y los medios cumplan fielmente, cada uno de ellos, con sus responsabilidades. Las agencias defendiendo los intereses de sus clientes, los anunciantes, y los medios protegiendo su principal activo, los usuarios.

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